Un domingo diferente.
Participamos de los pocos espacios para conocer y hablar sobre las interrogantes alrededor de ser madre lesbiana y de la familia homoparental.
Iniciamos con el documental de Juliana Khalife «La importancia de llamarse Satya» que relata la lucha de dos madres por inscribir a su hija con sus apellidos en el Ecuador, hecho que destapó la reacción moralista-religiosa de los grupos «pro-muerte» y la retrograda visión del Registro Civil que con argumentos arcaicos y patriarcales niega el reconocimiento a una niña ecuatoriana y vulnera los derechos de una familia diversa, pese a estar protegida por la Constitución.
Sin embargo el documental también muestra el cariño de una familia de tres mujeres, cariño que conmueve, alimenta la lucha y la certeza de saber que el amor es el arma más poderosa.
El grupo discutió e intercambió sus dudas y posturas: la ilusión y los temores de compañeras de formar una familia; los cuestionamientos de quien tiene ya hijos de una relación anterior y sus derechos como madre lesbiana; los bemoles de los procesos jurídicos y tramites legales; el darse cuenta del régimen reaccionario y moralista que gobierna, etc.
El reconocimiento de los derechos de las familias homoparentales no es una lucha de una o dos, es una lucha de todas y toda estamos llamadas a exigir y ejercerlos. El amor no tiene límites!
Agradecemos la presencia de todas las compañeras que asistieron, a Helen, Nicky y Satya y a la casa de la D. Ch. que nos acogió.