Compartimos el Manifiesto por el 8 de marzo junto con imágenes de la acción MAPEANDO REBELDÍAS que se realizó con la participación de varias colectivas feministas en Quito.
Fotografias: Lis Coba
Mujeres Mapeando Rebeldías
Las mujeres somos más que una rosa, cada 8 de marzo los medios de comunicación relacionan a la mujer con una flor. Este 8 de marzo nuestras manos se unen una vez más en la construcción de una vida digna para todxs. En el camino nos encontramos con las barreras del poder que trata de detenernos y quiere que retrocedamos; pero al contrario de su objetivo, nosotras imaginamos y creamos nuevas formas de avanzar unidas y cobijadas con nuestra voluntad de organización feminista y autónoma.
La memoria se reaviva porque sabemos que no somos las únicas y que nuestra historia pudo ser por aquellas que soñaron y lucharon por un mundo mejor. El 8 de marzo es una fecha que conmemora esa lucha de las mujeres trabajadoras, campesinas, indígenas, afrodescendientes, migrantes, lesbiana, trans, con estéticas distintas y libres. Ya no queremos más rosas, las mujeres queremos derechos, justicia social y ambiental y menos desigualdad entre todas las personas.
Hoy afrontamos uno de los momentos históricos de mayor ataque a los derechos de las mujeres. El día de hoy caminamos hacia atrás como muestra simbólica de lo que está pasando en nuestro país, dejando al descubierto la violenta política de estado contra los derechos de las mujeres, como la penalización al aborto, el cambio de matriz productiva asentada en la explotación y usurpación de los territorios, el retroceso de los derechos sexuales y reproductivos, todas estas expresiones patriarcales y misóginas del gobierno y del carácter capitalista y extractivo de su política que devasta a los territorios y cuerpos de las mujeres y comunidades.



Mañana podrías ser tú, tu hermana, prima, madre, tu pareja, tu amiga, hija, tu compañera de trabajo. A cualquier mujer en el mundo sea Ecuador, Cuba, Colombia o Belice, la violencia nos atraviesa a todas más allá de las fronteras que se han levantado desde el mismo poder que nos violenta, y por eso, las resistencias de cada mujer en su cada localidad y en toda la región deben ser multiplicadas y escuchadas.

Llamamos a la vecina, tía, abuela, a tu novia, a tu madre, hermana a todas las mujeres a unirse en este ejercicio de lucha permanente, porque somos mujeres construyendo resistencias y armando rebeldías.
Organizaciones jóvenes de mujeres feministas y autónomas, marzo 8 del 2015. Quito-Ecuador