La frase del título de esta entrada es autoría de Marcia Quirilao
Encuentro del Centro LATAM y del Caribe 2025
En noviembre del 2025 fuimos parte del primer Encuentro del Centro LATAM y del Caribe como parte de la Red Global “metoo”. Queremos contarles esta aventura, los aprendizajes y las reflexiones que pudimos traer de vuelta a nuestro territorio:
Hace dos años recibimos la invitación como organización para formar parte de esta red feminista de América Latina y el Caribe, adjunto se explicaba ciertos horizontes políticos, nos sentimos identificadxs y nos sumamos con mucho interés al espacio. Se han consolidado varios acuerdos políticos que nos lograron juntar, por ejemplo, el respeto mutuo (a la identidad de género, identidad étnica, creencias religiosas y espirituales), reconocernos entre territorios diversos, compartir cómo luchamos contra la violencia de género y sexual, los procesos de sanación, plantearnos la justicia lingüística, dialogar y conocer los procesos políticos y desafíos a lo largo del sur latinoamericano y del Caribe, situando cada realidad desde las voces de quienes la atraviesan.
A la par existe una Red Panafricana que también se está consolidando y hemos tenido la oportunidad de encontrarnos virtualmente en algunos círculos de aprendizaje; esta experiencia ha nutrido aún más nuestra motivación para ser parte de este espacio y permitirnos soñar.
A lo largo del 2024 y 2025 nos juntamos periódicamente en forma virtual, conversamos y reflexionamos mucho sobre la violencia de género, sobre las realidades de nuestros territorios y también los logros organizativos. Se fue tejiendo cercanía y afinidad política, el solo hecho de escucharnos, darnos el tiempo de reunirnos periódicamente y reconocernos entre diversxs, nos llevó a encontrarnos en un espacio presencial posibilitado por “metoo”.
Es así que el 2 de noviembre nos juntamos en Cancún México, más de 60 participantes de Bolivia, Brazil, Chile, Pueblo Mapuche, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Canada, Haiti, Honduras, Jamaica, Mali, Nicaragua, México, Argentina, Trinidad & Tobago, Cameroon y Kenya. Convivimos cinco días, donde reímos, discutimos, lloramos, nos contamos quienes somos, que hacemos, que soñamos, tejimos confianza ya que por fin nos pudimos conocer presencialmente, sentirnos, vernos a los ojos, forjar esa conexión tan humana del calor mutuo y también bajar la guardia, permitirnos disfrutar ya que a veces parece que en las luchas nos olvidamos de unx mismxs, del autocuidado, de valorarnos, de sentirnos merecedoras de descanso sin culpa, de poder bajar los escudos y mostrarnos completas, reales, equivocas, este Encuentro nos permitió eso. Nos hizo dimensionar el inmenso trabajo que hace cada organización en su territorio, nos reflejamos en ellxs y pudimos ver la potencialidad de cada recorrido político y la voluntad de seguir aprendiendo, compartiendo y de a poco confiando. Se gestaron muchos vínculos genuinos y autónomos, y para nosotrxs esa ya es una gran victoria.
Ser parte de este sueño más amplio y hablar sobre como deseamos que sea el mundo en cinco, diez y quince años, dimensionar la potencialidad política de unir a los sures globales nos da esperanza y es una motivación para seguir siendo parte de este proceso. La parte fundamental del encuentro para nosotrxs fue conocernos entre territorios del sur, sobre todo a países de los cuales no se conoce mucho como los pueblos del Caribe y en ese sentido también que se conozca al Ecuador.
Pudimos traer a nuestra organización un gran aprendizaje, construir entre organizaciones políticas muy diversas es posible bajo la identificación de mínimos políticos (no es un decir, es un hacer), traspasar nuestras diferencias y ubicarnos en el momento geopolítico que estamos atravesando, ya que sabernos que juntxs somos más fuertes. Reconocer el trabajo que hacemos dia a dia y destacar la labor que nuestra Organización Causana a lo largo de estas dos décadas ha sido significativo y nos a permitido reconocer que está profundamente atravesado por legado político de pueblos y nacionalidades en Ecuador, identificar cómo han marcado nuestro horizonte político como Organización sin duda marca un antes y un después.
A veces creemos que todo está perdido, un desahucio se inserta en el corazón y hace que no se pueda tragar el aire por la garganta, y si éste pasa, se siente como un trancón; nos asusta pensar en el futuro, y caemos en la trampa de no creer en unx mismx, pero despues vemos en retrospectiva, nos autovaloramos, miramos a lxs otrxs que resisten y luchan y es la dosis perfecta para continuar.
Lo haremos juntxs
Marcia Quirilao